Mindfulness, la práctica que incorporamos para apoyar el proceso de aprendizaje de nuestros estudiantes

El Departamento de Formación, en su búsqueda por incorporar herramientas que fortalezcan los procesos de aprendizaje, inició en 2019 un proyecto de innovación capacitando a integrantes del departamento de Formación en la práctica del Mindfulness.

La misma está respaldada por la neurociencia y, aplicada en niños, niñas y jóvenes en etapa escolar, mejora la calidad de vida de los estudiantes a través del autoconocimiento y la autorregulación emocional.

El mindfulness mejora las funciones ejecutivas del cerebro para favorecer el proceso de aprendizaje. Además se ha comprobado que influye en la corteza cingulada anterior, sección del cerebro conocida como el centro del bienestar, la cual , al tener una práctica regular, permite que la persona perciba una mayor sensación de bienestar, indica Andrea Martínez, Coordinadora del Departamento de Formación de nuestra red.

El año 2020 se construyeron planes de trabajo por colegio y para 2021 se espera que los educadores conozcan e integren la metodología correcta para llevar la técnica del Mindfulness o “atención plena” a su rutina escolar y a las aulas con el fin de mejorar los aprendizajes académicos y generar aprendizaje socioemocional en los estudiantes.

¿En qué consiste el mindfulness?

Este se practica focalizando la atención un objeto mientras se dejan ir los pensamientos que cruzan la mente y que no guardan relación con la actividad presente.

Algunos de los ejercicios consisten en reconocer emociones del momento, respirar profundamente conscientes del proceso de inhalación y exhalación, o concentrar la atención a lo que vivimos en el momento.

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